La propagación del coronavirus se ha convertido en una pandemia que cada nación afectada está viviendo de manera diferente. Entre los muchos retos que tienen que afrontar los dirigentes políticos se encuentra el de comunicar la crisis sanitaria.

A continuación, compartimos algunas claves todo gobierno debe tener para que su comunicación de crisis sanitaria sea lo más efectiva posible:

-Las relaciones con los medios: es esencial mantener un canal directo y permanente con los medios de comunicación. Las administraciones, instituciones y organismos más importantes pueden crear una oficina de prensa especial. También es conveniente nombrar un portavoz oficial, aunque algunas ruedas de prensa estén reservadas para el jefe de Gobierno o del Estado. Los datos oficiales deben ser veraces, accesibles y actualizados de forma periódica. En este punto el concepto primordial es la transparencia.

-El cuidado de la comunicación no verbal: en las comparecencias de los dirigentes se debe extremar el cuidado de la forma en la que se transmite el mensaje. En las crisis de envergadura, las formas, más que nunca, son el fondo. Esta advertencia incluye desde el tono de voz, hasta la mirada, la escenografía o la indumentaria y los colores que se utilizan. Recordemos que la mayor parte del mensaje que van a interpretar los receptores proviene de la comunicación no verbal. En este segundo punto el concepto es seriedad, lo que no significa transmitir miedo.

-El apoyo de los expertos: los políticos deben liderar las crisis y mostrarles a su pueblo que están al mando. No deben parapetarse en la ciencia, ni convertirse en tecnócratas. Pero, para explicar la situación con precisión es fundamental contar con el respaldo y la implicación de diferentes expertos y científicos. Algunos de ellos pueden ejercer funciones de portavoz y acompañar a los ministros en sus comparecencias. En este tercer punto la palabra clave es rigor.

-La coordinación entre administraciones: en estados más o menos grandes y/o descentralizados es esencial que el Gobierno central mantenga una relación fluida y compenetrada con los estados federales, comunidades autónomas, provincias e incluso municipios. Es vital para proyectar una imagen positiva, tanto en el interior como en el exterior. Las relaciones entre los ministerios, entre los cuerpos de seguridad y entre los partidos políticos son también cruciales para transmitirle a la población valores como la calma, el civismo, la solidaridad o el patriotismo. La forma en la que se exprese esa lealtad institucional repercutirá directamente en el comportamiento de la población y las conclusiones que extraigan otros países y organismos internacionales. En una palabra: colaboración.

-Claridad en las medidas: en una crisis como la de coronavirus todo gobierno debe comunicar de forma diáfana las medidas tomadas. Es imprescindible evitar el miedo, la confusión y, por ende, el caos. Las medidas que se adopten deben comunicarse con una claridad diáfana, tanto las estrictamente sanitarias como las sociales y económicas. Los trabajadores, las empresas o las personas más vulnerables deben entender lo antes posible qué pueden hacer y que no, así como las ayudas concretas que recibirán de las distintas administraciones. Es una forma de transmitir, tranquilidad, esperanza y confianza en el futuro. Aquí los conceptos son concreción y, por supuesto, sensibilidad.

Fuente de la imagen: The Financial Brand.